DELANTERO ESCORADO: EL ATACANTE HÍBRIDO
En el fútbol moderno, los jugadores de banda ya no se limitan a labores creativas: aparte de generar ocasiones, también se espera que supongan una amenaza de cara a gol y que sean fiables en transición.
El delantero escorado es una suerte de híbrido entre un extremo y un punta. La descripción que tiene en el juego destaca la importancia de este rol a la hora de dar amplitud al ataque para abrir a la defensa y desmarcarse para crear peligro.

El objetivo del rol
El rol de delantero escorado va mucho más orientado a marcar goles que a generarlos, y suele entrar en el área directamente para rematar centros o combinarse en las zonas centrales.
Para que esto salga bien, lo ideal es que tengas ahí a un jugador cuyo pie bueno sea el contrario de la banda en la que esté, ya que así podrá usarlo para conducir el balón desde el lateral.
El delantero escorado requiere atributos que suelen asociarse con los delanteros centros.
Tiene que tener buen desmarque para encontrar el hueco entre los defensas y que sus compañeros puedan darle el mejor pase posible. Aparte, una buena aceleración para batir al lateral que lo defienda es importante, además de serenidad para transformar oportunidades rápidas bajo presión.
Algunas instrucciones que conviene tener en cuenta para este rol son las de Regatear más y Recortar hacia dentro con el balón; estas dos son más o menos esperables, ya que te aseguras de que el jugador conserve el esférico en vez de cederlo cuando le llegue en transición.

Sin posesión: el extremo de salida
Al cambiar el antiguo sistema de tareas por las formaciones con posesión y sin posesión y los roles de los jugadores, FM26 te da más opciones tácticas que nunca.
Con la posesión, el compañero perfecto para el delantero escorado es el extremo de salida. Es un rol especialista cuyo único objetivo es el de optimizar la amenaza de gol de tu equipo en transiciones y contraataques rápidos.
Para esto, mantiene su posición muy arriba en el campo en vez de replegarse y ayudar a defender al lateral que está en su banda. Es una opción peligrosa de contraataque cuando recuperes la posesión, ya que, al quedarse arriba y abierto, ayuda a crear huecos en la defensa rival.

Al recibir el balón en transición, el extremo de salida necesita atributos concretos que sirvan para optimizar el impacto ahí, ya sea creando ocasiones de gol o marcando directamente.
Obviamente, el regate es fundamental, ya que tiene que poder subir la pelota rápido y superar en el uno contra uno a los defensas que se replieguen.
Además de esto, también tendría que tener buena técnica, porque le va a tocar controlar los pases que le vengan desde atrás, y serenidad para asegurarse de convertir en gol las contras peligrosas o darle un pase de la muerte a un compañero.

El riesgo defensivo
Lo malo del extremo de salida es que, al quedarse arriba y, por tanto, separado del bloque defensivo, la banda por la que juega se queda un pelín expuesta.
Para poder mantener el equilibrio defensivo, lo suyo es emparejarlo con un mediocampista de despliegue.
A este rol sin posesión, que también es nuevo de FM26, se le pide que ofrezca apoyo atrás en las bandas. En vez de proteger las áreas centrales como un centrocampista más tradicional, el jugador deja su posición habitual para abrirse y apoyar al lateral.
Esta acción le permite ayudar al equipo a defenderse de las amenazas por la banda y, muchas veces, hacer dos contra uno contra los atacantes de banda rivales.

Completando la banda: los laterales
La última pieza del rompecabezas que suponen estos nuevos roles de los jugadores abiertos en FM26 son los laterales. Lo suyo es que las decisiones que tomes en este aspecto obedezcan a tu filosofía táctica general.
Si tu intención es que tu equipo atosigue al rival y tenga el balón, un lateral presionante es tu mejor opción, porque el último tercio es donde más suele perderse la posesión, así que este rol tan agresivo evitará que el rival avance por la banda.
Por otro lado, si la idea es que tu equipo defienda y salga al contraataque, mejor decántate por un lateral de contención. Así, como este jugador casi nunca sube y prioriza la solidez del dibujo defensivo, te aseguras de mantener una estructura robusta.

Si usas los roles abiertos que hemos visto aquí con un futbolista cuyos atributos se asemejen a las recomendaciones, tendrás un jugador de banda muy productivo.
El delantero escorado (y su acompañante sin posesión) es un ejemplo de lo eficaz que puede ser el rol de un jugador si sus compañeros le ofrecen el respaldo que necesita.
Con más equipos que dirigir y más ligas en las que competir, FM26 te ofrece más oportunidades que nunca para dar vida a tu visión táctica.
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