Separación espacial y manipulación estructural
Tomemos un momento para hablar del espacio. En específico, cómo se crea el espacio antes incluso de realizar un saque largo.
Un saque de banda no comienza cuando se lanza el balón. Comienza con la forma en que los jugadores se posicionan mientras el balón aún está fuera de juego. El espacio y los huecos para el equipo atacante no se encuentran, se fuerzan.

Al distribuir a los jugadores en distancias horizontales y verticales exageradas, el equipo atacante estira los puntos de referencia defensivos. Los defensas ya no solo reaccionan al balón, sino a la amenaza de múltiples opciones simultáneas. En estructuras de marcaje personal, esto aumenta la distancia de marcaje. En estructuras de marcaje de área, crea dudas sobre la responsabilidad. Ambos resultados son favorables para los equipos que buscan oportunidades de gol.
En el ejemplo anterior, el equipo defensor optó por una formación de marcaje principalmente de zona. Al estirar mi formación, mis corredores hacia el palo largo se encuentran en una situación de dos contra uno. Si se desvía el balón, tienen muchas posibilidades de llegar hasta él. Si se despeja el balón, hay muchas posibilidades de que los dos jugadores situados en el borde del área lo recuperen y lo vuelvan a introducir en el área, creando un caos.
Crear espacio para tus jugadores no es tan difícil. Una técnica común es pedirles a los jugadores que se acerquen como señuelo. Al presentarse como una opción para recibir el balón, provocan que el bloque defensivo reaccione ante la amenaza cercana y se desplace para presionar la opción más obvia. En el momento en que se produce este cambio, se abre un espacio en otro lugar, normalmente detrás.
Otro concepto clave es en respuesta al marcaje a los hombres peligrosos. Cuando el equipo defensor asigna jugadores para marcar a los rivales más peligrosos, se siente seguro. En realidad, es una invitación. Al alejar al jugador marcado del lugar al que realmente se dirige el balón, el equipo atacante arrastra consigo a un defensa fuerte.
¿Cómo luce esto en FM26? Bueno, por lo regular asigno a mi mejor cabeceador para marcar al portero, lo que a su vez significa que él suele atraer consigo al mejor cabeceador del equipo contrario. Hacer esto abre espacios para que los corredores secundarios ataquen el espacio en lugar del balón.
Una formación defensiva muy extendida es mucho más vulnerable a los pases largos. Cuando los defensas se distribuyen horizontalmente, pierden compacidad verticalmente. Cuando se abren a la banda, pierden la cobertura de segundo balón en el centro. Los saques largos explotan ambas fallas de forma simultánea.
Por qué funcionan los saques largos en FM26
El momento decisivo de un saque largo es lo que pasa tras el primer contacto. La mayoría de los saques largos fallan porque el saque se considera como la acción, en lugar del desencadenante. La formación está diseñada para ganar el duelo inicial, por lo que cuando eso no ocurre, fracasa. Con la formación correcta, puedes marcar incluso si pierdes el duelo inicial.
Los saques largos crean inestabilidad, ya que el balón llega rápido y de forma torpe. FM26 te permite sacar provecho de este caos inundando el cuadro con opciones. Los jugadores atacantes suelen tener ventaja sobre los defensas, ya que se mueven hacia la zona de caída y se enfrentan a la portería. Esa ventaja se crea antes de realizar el saque, mediante una preparación con mucho movimiento y una estructura sólida en el segundo balón.

Las alineaciones efectivas de saque largo están organizadas por capas, no abarrotadas. Una línea ataca el primer duelo. Una segunda ocupa las zonas de caída probables. Una tercera defiende. Lo ideal es que el objetivo sea un gol directo. Si eso no se consigue, la estructura debe aspirar a una posesión controlada en una formación defensiva desestabilizada.
Esto significa dar prioridad al movimiento sobre la altura para la mayoría de los jugadores. El Alcance de salto ayuda, pero la anticipación, los desmarques, la agresividad y el equilibrio deciden quien gana los balones sueltos. Los centrocampistas que llegan tarde son más valiosos que los objetivos estáticos.
Los sistemas de saque largo bien construidos se asemejan a figuras de posesión, no a jugadas a balón parado. El equipo está preparado para perder el primer duelo, ya que están listos para ganar el segundo.
El envío
La calidad de una rutina de saque largo se decide de manera parcial por el envío. En FM26, el papel del lanzador suele malinterpretarse. La distancia por sí sola no es suficiente, por lo que necesitas algo más que una alta calificación en saques largos. Un arco lento y alto les da tiempo a los defensas para prepararse y saltar. Un lanzamiento rápido y plano llega antes de que la defensa pueda reorganizarse.
Aquí es donde entra en juego el movimiento preferido del jugador de lanzamiento largo y plano. Un lanzamiento largo y plano viaja más rápido, se desliza a través de la línea defensiva y produce un primer contacto inestable. Reduce los cabezazos limpios y aumenta los derribos, los desvíos y los balones sueltos. En otras palabras, crea el caos que los saques largos están diseñados para aprovechar.
Los atributos clave son saques largos, anticipación y decisiones. Los mejores en saques largos no fuerzan el envío cuando la estructura está mal. Esperan hasta que los compañeros estén colocados y la formación defensiva esté compacta para tomar la decisión correcta en función del movimiento y la oportunidad.
Implementación en FM26
Hay algunas ideas clave para que esto funcione en FM26.
- Controla el espacio antes del lanzamiento.
- Manipula la atención de la defensa.
- Prepárate para el segundo balón.
Tomando todo esto en cuenta, suelo utilizar tres configuraciones que me gustan, todas ellas ligeramente diferentes, pero basadas en los principios mencionados anteriormente.



Cuando se configuran correctamente, los saques largos se combinan con las presiones, la defensa en reposo y el juego posicional como parte de una identidad táctica coherente. Su valor no solo se define por qué tan a menudo logran goles, sino qué tan consistentemente desestabilizan el comportamiento de la defensa.
FM26 premia esta forma de pensar. El punto clave es cambiar la perspectiva. Los saques de banda no son eventos aislados. Son momentos de transición. Si los tratas como rutinas, se vuelven poco confiables. Trátalas como fases y se convertirán en fuentes repetibles de ventaja.
No pierdas ni un segundo
Sé la primera persona en enterarse de lo que se viene en las redes sociales @FootballManager. Un mismo identificador para todas las plataformas.